Who leads the conversation
- Government
- 40%
- Left / opposition
- 35%
- The street
- 25%
Start free with El Resumen Esencial or go Premium for the full analysis, in English, Spanish or Portuguese.
Start free with El Resumen Esencial or go Premium for the full analysis, in English, Spanish or Portuguese.
Start free with El Resumen Esencial or go Premium for the full analysis, in English, Spanish or Portuguese.
Real pulse on X
The voices and keywords are in Spanish, as they appear in the sources.
Data gathered from public conversations and estimated by AI. Source: the story's context (no usable data from X).
Página/123 min read

AI estimate · 90% confidence
Main framing
Left 85%
Left · estimated by AI · 90% confidence
The estimate comes from analyzing the story's text: which sources it quotes, which facts it highlights and what language it uses.
An AI model reads the story and estimates how much of its framing leans left, center or toward a libertarian view. The three percentages add up to 100.
This is an AI-generated estimate, not an objective judgment.
Generated on · 1 min read
AI summaries may contain errors.
The article uses charged language and mentions criticisms of Milei for his attack on journalists, reflecting an opposing stance. The choice of terms like 'beings filled with malice' emphasizes a negative view of his speech.
Quoted from the original Spanish text.
AI summary
President Javier Milei once again attacked the press, describing journalists as "beings filled with malice" during a talk at the Torcuato Di Tella University. This speech, initially billed as an economics class, included attacks on his opposition and promoted his upcoming book on morality in politics.
During his speech, some students left the auditorium in disagreement with his criticisms of the Pareto optimality.
Generated by AI from the original story in Spanish.
“Seres cargados de maldad” fue el adjetivo que utilizó el presidente Javier Milei para volver a cerrar la semana atacando al periodismo, tal como lo hizo el viernes pasado en la cena de la Fundación Faro. Esta vez, el escenario fue una “clase magistral” en la Universidad Torcuato Di Tella. El mandatario copó la sede de Nuñez de la institución con efectivos de Casa Militar que revisaron con escáneres a los estudiantes que querían ingresar al auditorio. Además, anunció la presentación de su nuevo libro, que tendrá como eje “la moral como política de Estado”, y aseguró que “lo interesante” del texto será una bitácora de los primeros 30 meses de su mandato. Cuando finalmente empezó a hablar de economía, algunos estudiantes se retiraron del lugar.
Lo que fue publicitado como una clase de economía comenzó, como acostumbra el libertario, atacando a todo aquel que haga uso de su libertad de expresión. “Si esos seres cargados de maldad, los periodistas, se tomaran un segundo para escuchar, no dirían las estupideces que dicen”, vociferó. Más tarde, volvió a despotricar en su fijación contra la prensa. “Me odian porque les corté la pauta oficial y porque son de izquierda, que no vendría a ser mi posición ideológica”, dijo, en el tono en el que intenta contagiar risas.
Milei aprovechó la ocasión para intentar venderle a los estudiantes universitarios su próximo libro, centrado en “la política como moral de Estado”. Va a salir en noviembre y va a tener tres tomos; lo interesante es el tercero: la bitácora que hicimos durante los primeros 30 meses de gobierno, un punteo de 400 hojas”, promocionó.
Una vez que finalizó con su repertorio partidario y se dedicó a hablar de economía -para lo que efectivamente fue citado-, comenzó el disgusto de los presentes. El motivo fueron las críticas del liberario al óptimo de Pareto, un concepto de la materia que postula que “no es posible mejorar el bienestar de un individuo sin empeorar el de otro”. Indignados, un pequeño grupo de alumnos se levantó de sus asientos y abandonó la sala.
Una vez más, dedicó un pasaje de su discurso a justificar su programa económico y prometió que, de conseguir la reelección el año próximo, “les estaríamos devolviendo 500 millones de dólares en baja de impuestos ¡Vaya que eso es liberarlos!”, vociferó.
En esa línea, criticó al exministro de Economía Domingo Cavallo y catalogó como “una burrada” la forma en la que levantó el “cepo” al dólar en aquella ocasión. “Este impresentable nacionalizó la deuda en 1982, usó a los argentinos para pagar lo que se habían timbeado y le exigió a Erman González hacer el Plan Bonex, así estabiliza cualquiera; nosotros, en cambio, estuvimos remando para limpiar el balance del Banco Central”, expresó
Original excerpt in Spanish. The content belongs to Página/12.


Politics · Página/12

Politics · Clarín

Politics · Página/12