Y, como no podía ser de otra manera, a comienzos del siglo XX el optimismo era innegable, pero al mismo tiempo muchos intelectuales se enamoraron de una ilusión. Sostenían que el Paraíso podía llegar instantáneamente con solo dejar que el Estado rompiera los contratos, destruyera la propiedad y la repartiera. Así, el progreso pasaría de la iniciativa privada a manos de burócratas iluminados. Dicho en criollo, querían robarle al que produce, llamándolo redistribución y de paso quedarse con una parte. A la luz de los hechos se quedaron evidentemente con la mejor parte. Por eso vinimos nosotros a sacársela. Por eso le devolvemos a los argentinos entre el ajuste fiscal y la baja de impuestos 19 puntos del PBI. Le dimos a los argentinos más de 100 mil millones de dólares. ¡Vaya que sí estamos haciendo liberalismo en serio!
Volviendo a lo anterior. Es así cómo empezó la traición de Occidente contra sí mismo. Olvidó la sacralidad de la propiedad, olvidó la sacralidad de los contratos y olvidó que en la base de todo lo que construyó está la llama de la libertad. De la mano del bolchevismo y del fascismo, ese olvido le costó al mundo cientos de millones de vidas y a los argentinos nos costó más de un siglo de decadencia de la que recién hoy empezamos a salir.
Y al comunismo no le alcanzó con quedarse con medio mundo después de la guerra. Se dedicó a infiltrar al mundo libre, formó intelectuales, compró artistas, compró artistas, compró artistas, entrenó guerrilleros y apoyó dictadores hasta corromper a nuestras instituciones.
Me olvidé de decir que también compraba periodistas.
Nos quisieron convencer de que nuestra civilización era ilegítima, cuando la suya era infinitamente peor. Y, para colmo, muchos se la creyeron y dedicaron su vida a deshacer la herencia que sus padres les legaron. Ya lo dice el Evangelio: si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer y todo lo que sabemos… esto está también en el Martín Fierro ¿no? Además, este plan sistemático de desgaste y de desmoralización tuvo una consecuencia muy concreta: dejó a occidente indefenso frente a los ataques externos que hoy estamos viendo, porque una civilización que deja de creer en sí misma también deja de defenderse. Pensar que en enero de 2024 cuando me paré en Davos y dije: “Occidente está en peligro”, todo el statu quo y toda la casta doméstica y todo el sistema político argentino, no se privó de decirme ninguna barbaridad. Me encantaría saber qué piensan ahora.
Y esa desmoralización se observa principalmente en dos fenómenos: en la caída de la natalidad y en las fronteras abiertas. Empecemos por la primera: la natalidad se desplomó producto de que la población fue bombardeada con la propaganda desmoralizante y malthusiana, entre la que se encuentra el ambientalismo radical, la agenda asesina del aborto y un desprecio generalizado por el legado de nuestros antepasados. Y la caída de la natalidad deja al borde del derrumbe todo el edificio del infame Estado de bienestar. En un sistema previsional de reparto los jóvenes trabajan para las jubilaciones de los mayores: mientras hay muchos jóvenes y pocos jubilados, la cuenta cierra aun cuando el sistema es injusto. Pero cuando dejan de nacer chicos, cada vez menos trabajadores tienen que mantener a cada vez más jubilados y el esquema se cae.
Concretamente, hay algo que se llama transición demográfica. La transición demográfica tiene cuatro etapas, que tiene que ver con la dinámica de la tasa de natalidad y la tasa de mortalidad. En la primera etapa, la tasa de natalidad y la tasa de mortalidad las dos son muy altas, entonces la población permanece prácticamente constante.
La segunda etapa es cuando cae la tasa de mortalidad, en ese momento es cuando se empieza a expandir la población. En general, ustedes lo que van a ver es que se habla de pirámide poblacional, es un gráfico que tiene hombres y mujeres y, en la medida que la transición demográfica empieza a tener la etapa 2, es esta que cae la mortalidad con alta natalidad, se convierte en una pirámide, donde la base tiene muchos jóvenes y, conforme va subiendo, tiene menos adultos mayores.
La tercera etapa de la transición demográfica es la parte en la cual empieza a caer la tasa de natalidad. Cuando empieza a pasar eso, esa pirámide se va angostando en la base. Si ustedes tienen esa parte que se llama bonus demográfico, tiene determinadas características: permite aumentar el ahorro, por lo tanto, genera el financiamiento de la inversión, eso es un elemento que potencia el crecimiento económico. Alguna vez en la Argentina vamos a discutir también el daño que le hizo el kirchnerismo al bonus demográfico.
Pero, al margen de eso, si hay interesados les dejo la cita, porque si me pongo a hablar de esto no me sacan más de acá. Hay un libro de Oded Galor, que se llama La teoría unificada del crecimiento, y mete las cuestiones demográficas, mete el capital humano, todo dentro de un modelo de crecimiento, que la primera etapa genera un crecimiento, un modelo malthusiano de PBI per cápita constante; y cuando se pasa un determinado nivel de población, se genera un modelo de crecimiento endógeno y se genera el efecto palo de hockey. Y salgo de acá, porque si no los voy a aburrir y no es la idea.
Y cuando ustedes entran en la etapa 4 de la transición demográfica, donde coincide la natalidad con la mortalidad, se convierte en un tubo eso. Cuando ustedes eso se convierte en un tubo, automáticamente, como están perfectamente distribuidos jóvenes y adultos mayores ¿qué es lo que pasa? el sistema no puede hacerse cargo de la deuda previsional que tomó. Es decir, la deuda que tienen… Si a ustedes les parece que los países europeos tienen mucha deuda, además deberían corregirla por la deuda previsional, se van a espantar.
Ahora, hay algo que es peor. Entonces, ¿cómo intentó Europa corregir esto? Bueno, en lugar de admitir que había fracasado el Estado de bienestar, que habían fracasado en su modelo de política socialistoide ¿sí? de apropiarse de los ahorros del sector privado. ¿Qué hicieron? Bueno, esto, primero le empezó a costar más impuestos, entonces subieron la presión fiscal y empezaron a ahogar la economía, pero no les alcanzó. Entonces, ¿qué inventaron estos genios? la teoría del reemplazo y entonces ¿qué empezaron a recibir? inmigración de todos lados. Inmigración que cuando no respeta la cultura del lugar donde están, deja de ser inmigración y se convierte en una invasión y cuando ustedes tienen una invasión, tienen un problema.
Dicho esto, ¿qué es lo que inventaron estos genios? Bueno, claro, permitieron la invasión. Es más, si ustedes miran a Europa, todos los perfiles demográficos son tubos, pero tiene un agravante y esto es lo que está poniendo en jaque a Europa. Si ustedes al tubo lo corrigieran por los inmigrantes, no solo que tienen un tubo que es la quiebra del sistema, sino que además tiene forma de un embudo.
Por lo tanto, cuando ustedes… se los planteo con un caso: Después de los problemas que hubo recientemente en Francia, la popularidad de Le Pen volvió ¿no? y le dijeron: “Ah, usted va a echar a patada a los inmigrantes”. ¿Y qué dijo? estaban todos esperando que sí ¿y qué dijo? que no. No los puede echar. ¿Por qué no los puede echar? Porque si los echa la quiebra del sistema es irremontable. ¿Se dan cuenta de la gravedad de lo que está pasando Europa, ¿no?
No solo eso, tienen algunos problemas más. Por ende, fueron invadidos y no los pueden echar. Y, al mismo tiempo, como es una población que se ha envejecido, tampoco va a tener hijos. Por lo tanto, tienen un problema demográfico, tienen un problema migratorio que es una invasión. Además, es una invasión de una cultura que quiere destruir Occidente, que no es compatible con los valores de Occidente. Vayan y lean a Tocqueville. Entonces, Europa claramente estás en peligro. La buena noticia es que América irá al rescate de Occidente.
Y ¿cuál es la solución que proponen para tratar este agujero que tienen? Que son más impuestos al trabajo, que frenan el crecimiento y ahogan a los más jóvenes. Y esos jóvenes sienten con toda razón un enorme rencor contra un sistema que les cobra cada vez más y les devuelve cada vez menos. ¿Y quién armó este esquema? Los políticos. En la Argentina, por ejemplo, manotearon los ahorros que la gente había juntado con su trabajo para la vejez y lo reemplazaron por una promesa. Y después, como si fuera poco, se dedicaron a destruir las condiciones que hacen que una familia quiera tener hijos.
Es interesante cómo fue la destrucción acá. Estos sistemas siniestros los inventó alguien no menos siniestro que es un señor que se llamaba Otto von Bismarck, que les prometía jubilaciones a la gente después de los 65 años, cuando la expectativa de vida era 45. O sea era una auténtica estafa piramidal. Bueno, pero afortunadamente tuvimos enormes progresos y la expectativa de vida de los seres humanos creció, creció fuertemente. Entonces, a inicios del siglo XX podría, según el país, oscilar entre 25 y 40 años; y ahora es en los países importantes 80 o 90.
Entonces, es interesante esto, porque frente a esa situación que el sistema está quebrado. Es el mismo sistema que acá agarró y copió el General. Que no se olviden que era General y que fue parte de un golpe de Estado, Juan Domingo Perón. Y dicho eso, armaron esa misma estafa piramidal para robarse la plata de las jubilaciones. Ese error quiso ser enmendado por Carlos Saúl Menem con el sistema de AFJP, con sus errores, con sus virtudes, con los problemas que haya tenido y eso genera una transición que, además, hizo subir la deuda del déficit previsional.
Lo cual era evidente. Pero cuando eso estaba arreglado, los Kirchner ya se habían patinado toda la guita y necesitaban cajas y, es más, quisieron nacionalizar el sistema de jubilaciones y pensiones y más del 95% de la persona decidieron seguir el sistema privado. Entonces, al año siguiente agarraron y directamente lo manotearon. Y no solo que lo manotearon para patinarse la del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, que, dicho sea de paso, cuando nosotros llegamos el Fondo de Garantía de Sustentabilidad era de 20 mil millones de dólares y hoy está en torno a los 85 mil millones de dólares.
Vaya que hicimos un buen trabajo para rescatar a los jubilados.
Claro, a los Kirchner no les alcanza con manotearse eso, sino que, además, otra de las cosas que hicieron fue jubilar personas sin aportes. Entonces, el monto ¿sí? el monto que está… Es una torta y si ustedes ponen más manos que no han aportado, lo que están haciendo es estafar al resto de los aportantes. Es decir, y que hoy se quejan tanto de las jubilaciones que están algo por encima de los 300 dólares, cuando ellos las dejaron en 80. Son unos inmorales. Se dan cuenta que son unos caraduras. Nunca se dejen psicopatear por los kukas.
Y, encima, además, han impulsado con violencia la agenda asesina del aborto, con lo cual, cuando ustedes miran cómo se cayó la tasa de natalidad, están armando, armaron acá y en el mundo el combo perfecto. Aviso que el sistema nuestro tiene solución, porque cuando la economía pase a formalizarse, porque hoy más de la mitad del mercado está en el sector informal, y cuando aumente la PEA, es decir que la gente salga a trabajar, la PEA en un país normal es 70, 80%; en Argentina es 40 y pico, la gente va a tener que salir a trabajar en algún momento.
En ese contexto va a ser posible recomponer la situación del sistema previsional y va a ser posible generar mejores jubilaciones. Y, además con el crecimiento económico va a ser que sean todavía muchísimo más. Es decir, que van a ser jubilaciones mucho más dignas que los aportes que se hicieron. Así que, bueno, lo estamos haciendo, pero demanda tiempo. Pero lo vamos a arreglar.