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Clarín4 min read

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AI summary
Pablo Otero, known as the tobacco magnate, celebrated a lavish wedding while still owing over 1 billion dollars to the government for unpaid taxes. Despite a Supreme Court ruling ordering him to settle his debt, Otero has appealed to the National Tax Court to halt its execution.
Over six years, he has tried to portray his case as one of business persecution while his company, Tabacalera Sarandí, increased its market share by evading taxes.
Generated by AI from the original story in Spanish.
El casamiento contó con todos los lujos. Incluyó unos 200 invitados hubo famosos de primer nivel y contó con los shows musicales del colombiano Carlos Vives y los Gipsy Kings. La fiesta que se hizo el sábado 24 de octubre en el salón Rut Haus en la Costanera Norte fue para celebrar la unión entre Pablo Otero el empresario conocido como el señor del tabaco y la bailarina y coreógrafa uruguaya Andrea Ghidone.Otero es el dueño de Tabacalera Sarandí y hombre fuerte del sector de los cigarrillos.
En agosto del año pasado tras años de litigio la Corte Suprema falló en su contra y declaró que el impuesto mínimo a los cigarrillos -que él se negaba a pagar- era constitucional y lo obligó a ponerse al día con una deuda que acumulo con el ARCA que según estimaciones supera los 1.000 millones de dólares sumando los intereses.Pero pese a al fallo en su contra el señor del tabaco aún no pagó un centavo. Para frenar la ejecución de esa deuda Otero recurrió al Tribunal Fiscal de la Nación (TFN) un organismo autárquico que depende del Ministerio de Economía que comanda Luis Caputo y que se especializa en materia tributaria y aduanera.
Es un tribunal clave que no tiene poder judicial sino administrativo y que media y define entre los deudores y el ARCA. En los hechos es el encargado de determinar quién tiene razón cuando se trata de deudas fiscales.Ese organismo es el que ahora tiene que definir -pese a que ya hay un fallo de la Corte que ordenó que Otero pague- si la deuda es legítima. El presidente del tribunal es Miguel Nathan Licht un abogado especialista en derecho tributario.
Al igual que la Corte Suprema el Tribunal Fiscal de la Nación no tiene plazos para definir algo que termina favoreciendo al señor del tabaco en su estrategia de evitar pagar su deuda.En los últimos meses Tabacalera Sarandí pidió ante el tribunal un peritaje de toda la deuda que le adjudicó el ARCA por los años en que no pagó los impuestos. El organismo ya presentó a su perito y falta que Otero nombre el suyo para avanzar con ese estudio.Otero se negó a pagar el impuesto mínimo a los cigarrillos desde que se implementó el tributo en 2018 durante el gobierno de Mauricio Macri.
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Data gathered from public conversations and estimated by AI. Source: the story's context (no usable data from X).
El empresario argumentaba que Tabacalera Sarandí era una pequeña pyme que se trataba de un tributo desigual y que en su caso pagarlo lo hubiese llevado a la quiebra y al cierre de sus empresas. Lo cierto es que gracias a no pagar ese tributo Otero aumentó su participación de mercado de un 5% a más del 40% del total del negocio de los cigarrillos. La evasión impositiva le servía a Tabacalera Sarandí para crecer en el mercado y comercializar sus productos a un precio muy bajo a un tercio del valor de sus competidores.
Gracias a una serie de medidas cautelares que consiguió en la Justicia durante años evitó pagar el impuesto mínimo hasta que el caso llegó a la Corte. El máximo tribunal falló en su contra en agosto del año pasado y lo obligó a ponerse al día.Otero durante los más de seis años que duró el caso siempre buscó mostrarse como una víctima y acusó a los medios y empresarios del sector de estar en su contra para dañarlo. Impulsó demandas y amenazó a periodistas.
Original excerpt in Spanish. The content belongs to Clarín.