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Tras la derrota de sus amigos Flávio Bolsonaro y Donald Trump, Milei viajó a España para participar de la Cumbre Iberoamericana. Se lo vio solo, aislado; aseguraron fuentes del PSOE a este diario. Esta vez no pudo eludir a Pedro Sánchez, a quien había calificado como “impresentable dictador, corrupto y autoritario” en su viaje anterior. El saludo de ambos mandatarios fue frío. Incómodo, Milei casi no miró a Sánchez, quien, consultado sobre los agravios, dijo que “el insulto no forma parte de mi forma de hacer y entender la política”.
A pesar del pedido del rey Felipe VI, de “ceñirse a la partitura”, Milei volvió con su retahíla contra el socialismo, al que comparó con el fascismo, y volvió a cargar contra “las agendas progresistas que ganan terreno en Europa”. A pocos días de las elecciones en España, Milei estuvo más cauto en hacerle la campaña a Sánchez. De todas formas, cosechó fotos con el ultraderechista Santiago Abascal y con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Milei concluyó su octavo viaje a España como presidente, sin mantener una audiencia con el rey e incómodo por los periodistas que le pidieron que explique la crisis económica en Argentina.
Los insultos del libertario a su par español durante su anterior estadía en Madrid cosecharon numerosas críticas. La Rosada parece haber tomado nota de los cuestionamientos que replicaron incluso los medios de derecha. Esta vez, las crónicas españolas coinciden en que se vio a un Milei “más tranquilo”, domado. Sin nombrar a Sánchez, el presidente dirigió sus críticas al socialismo. “El socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía. Ambas doctrinas se concentran en manos de una minoría en el control de las decisiones y hacen de la dependencia económica un instrumento de dominación política. La máxima fascista ‘Todo en el Estado, nada fuera del Estado’ describe a los estados socialistas”, dijo. Los dichos parecen imitar a Alice Weidel, la líder de AfD en Alemania, para quien “Hitler era comunista”.
“Que los fascistas estén a la derecha de la extrema izquierda no hace que dejen de ser socialistas”, insistió Milei. Una nueva forma de atacar a Sánchez, que preside la Internacional Socialista, aun cuando el rey Felipe VI inauguró la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid pidiendo a los presentes “ceñirse a la partitura” pese a la diversidad. “Somos el contrapunto a un tiempo geopolítico marcado por los frentes, los bloques, la rivalidad y la competencia. No podemos cambiar las inercias globales, pero sí demostrar al mundo que la diplomacia multilateral sigue teniendo sentido”, expresó el monarca español ante el mejor alumno de Donald Trump, enemigo acérrimo del multilateralismo.
Sánchez ignoró los nuevos dardos de Milei, pero durante la conferencia de prensa final fue consultado sobre los ataques del libertario. El mandatario, que irá a las urnas el próximo 29 de noviembre, respondió: “El insulto no forma parte de mi forma de hacer y entender la política. Ahí lo dejo”. El líder del PSOE mostró un costado más institucional. Semanas atrás, utilizó el viaje de Milei para polarizar con la ultraderecha y hasta compartió un posteo escuchando a Lali, la artista popular que Milei subió al ring apenas comenzó su mandato.
Extracto. El contenido pertenece a Página/12.



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