Tres planes: El Resumen Esencial gratis, Premium con el análisis completo e Intelligence con datos y alertas para decidir.
La Nación8 min de lectura

Estimación de IA · confianza 80%
En los despachos donde se dibuja la hoja de ruta económica de la Argentina hay algunos proyectos que ya están en corrección final. La idea es dar respuesta a dos reclamos fuertes de varios de sus socios: mejorar el consumo y atender la alicaída infraestructura vial por la que golpean la puerta de la Casa Rosada los gobernadores.
Hay una sentencia que se escucha entre los funcionarios del Gobierno: “Los contratos con el Estado no se firman para cumplirlos, sino para renegociarlos”. Con esa advertencia sobre la mesa, el Gobierno afina el lápiz de una nueva licitación de rutas nacionales en la que el pliego tendrá que decir, negro sobre blanco, lo que en otras épocas quedó librado a la mesa de negociación.
En el mismo escritorio económico avanza otro expediente, menos vistoso y bastante más técnico: un paquete de cambios para que el crédito vuelva a existir en un país donde los préstamos hipotecarios no llegan al 1% del PBI. Ninguna de las dos piezas pone un peso del Tesoro. Las dos apuestan a que sea el capital privado el que haga el trabajo.
No todas las rutas recibirán lo mismo. El nuevo esquema distingue tres escalas de intervención. En la cima está la obra pesada: la duplicación de calzada para convertir rutas en doble vía. Un escalón más abajo aparecen los carriles de sobrepaso, una mejora de la traza existente que no llega a la autovía. Y en algunos tramos el contrato se limitará a conservar lo que hay: solo mantenimiento.
La novedad está en quién puede sentarse a la mesa. La licitación queda abierta tanto al concesionario que hoy opera cada corredor como a cualquier otro oferente: constructoras, fondos de inversión u operadores nuevos. El que está juega de local, conoce la ruta y sabe cuántos autos pasan por cada cabina.
El tramo de la ruta 3 entre Tres Arroyos y Bahía Blanca sirve de ejemplo. Ahí podrá presentarse cualquiera, y el usuario pagará dos cosas en el mismo paso. La cabina de Bahía Blanca sobre la 3 seguirá cobrando un peaje base, que paga el mantenimiento. Encima vendrá un peaje incremental, destinado a financiar la obra nueva. En teoría, habrá una tarifa máxima que pondrá techo a la suma.
Extracto. El contenido pertenece a La Nación.
Tres planes: El Resumen Esencial gratis, Premium con el análisis completo e Intelligence con datos y alertas para decidir.
Tres planes: El Resumen Esencial gratis, Premium con el análisis completo e Intelligence con datos y alertas para decidir.