Por primera vez, además de tener la energía, los alimentos, los minerales críticos y el talento, hay un Estado que quiere que esos sectores se desarrollen y se potencien unos con otros.
Y como quién inventa tiene que poder proteger lo que inventó, vamos camino a probar la adhesión de la República Argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes. Así culminará un proceso pendiente desde 1998. Todo esto lo hacemos para convertir a la Argentina en un país realmente productivo y un país productivo se construye con dos protagonistas que se necesitan mutuamente: el empresario y el trabajador. Sin empresarios que se animen, no hay trabajo que ofrecer y sin trabajadores, ni la mejor idea puede escalar..
Ese empresario es el que describí hoy, alguien que descubre oportunidades, se la juega, compite, innova y durante un siglo tuvo que hacerlo con el Estado encima. Cada vez que logra sacar una empresa adelante está generando puestos de trabajo y haciendo posible que haya mejores sueldos. Por eso, cuando digo que quiero más empresarios, estoy diciendo que quiero más empleo, más oportunidades y mejores ingresos para todos los que trabajan.
Nuestro compromiso es seguir sacando obstáculos y diseñando reformas duraderas que resistan el paso del tiempo. Ustedes sigan haciendo lo que mejor saben hacer: arriesgar, producir y ganar mercado; inviertan, contraten, exporten e innoven. Roca decía que nada grande ni duradero se conquista sin supremos esfuerzos y dolorosos sacrificios. Levantar una empresa en Argentina fue durante décadas un esfuerzo supremo con todo en contra y ustedes lo siguieron haciendo, por eso la patria se los agradece.
Aquí también quiero hacer una nota de pie de página no menor, y es lo que ocurre en todos los casos donde hay grandes reformas estructurales. De hecho, quien me llevó a investigar esto y a pensar es un economista académico que claramente no es afín a nuestras ideas, pero me pareció una crítica interesante, una crítica inteligente, y que con esa crítica teníamos mucho para aprender si podíamos entender lo que estaba pasando.Este economista muy experimentado dijo: «Si verdaderamente hay un cambio estructural fuerte, entonces, en realidad, la economía debería estar cayendo». Que, es lo que pasa en cada uno de estos casos donde hay grandes reformas estructurales. Cito dos ejemplos.
Un ejemplo es el caso de Estonia. Hizo una reforma promercado muy profunda y de hecho en el primer año cayó 20%. No solo eso, también tenemos el caso de Polonia, también una reforma estructural muy importante y a lo largo de los primeros cuatro años esa economía cayó poco más de 10%. Entonces, el punto es que si uno hace reformas estructurales muy profundas la consecuencia es que la economía de corto plazo cae y la realidad es que entonces si yo miro lo que ha ocurrido con el PBI mirado con el EMAE desestacionalizado y me paro en diciembre del ‘23 y comparo diciembre del ‘24…, la economía se expandió 6,7%; en el segundo año lo hizo en torno al 4%.
Es decir, la economía acumula más de un crecimiento de 10%, está en picos históricos. Es interesante porque frente a un contexto donde tenemos la tasa de interés en Estados Unidos más alta de los 30 años, donde tenemos un contexto internacional con el petróleo que duplicó su precio, esa situación, que en otros momentos de la historia argentina hubiera llevado a crisis enormes, con caídas del PBI que podrían haber sido en torno al 10% o 15%..., nosotros estamos discutiendo que se desaceleró la tasa de crecimiento y que la inflación cae a un ritmo menor porque, claro, si la economía se expande menos, la demanda de dinero crece menos y entonces el exceso monetario que todavía subyace se limpia con tasas de inflación más altas.
Y por eso baja más lentamente. Y la realidad…, entonces, este economista académico muy experimentado dijo: «Entonces no hay reforma, porque, si miro lo que está pasando, no tengo un problema con la caída de la actividad, no tengo un problema en el mercado de trabajo». De hecho, estamos con una tasa de desempleo que está 2% abajo del promedio que ha mostrado la economía argentina.
Entonces, la realidad es que no hay reforma. Y esto es muy interesante porque lo que nosotros decimos es que la reforma es tan grande y tan vasta que está compensando todos los efectos negativos de otros casos.
Nosotros hoy ya pasamos las 18.000 desregulaciones y, cuando termine de pasar la Ley de Hojarasca que está en el Senado, vamos a estar superando las 20.000 desregulaciones. Entonces yo les hago una pregunta: ¿alguien vio lo que está pasando en el sector energético? Es fuerte, ¿no? Ya ha dejado de ser deficitario. Hoy estamos superavitarios. Pasamos de menos 5000 a más 10.000. De hecho, si no hubiéramos hecho lo que hicimos desde el 2024, en realidad con el con el decreto 70/23 y con la Ley Bases y siguiera el Barril Criollo, fíjese una de las 18.
000 desregulaciones, quitar el Barril Criollo permitió que pasáramos de menos 5000 a más 10,000. Digamos ahí tienen 15.000 y con los nuevos precios del petróleo, digamos, ahí pasamos a tener el buraco sería de 20 mil millones de dólares. Digamos en el sector externo. Es más, economía del conocimiento pasó de 0 a 10 mil. Es decir, fíjense que hay 30 mil millones de dólares más. Y no solo eso, miren, si siguiéramos con déficit fiscal y tuviéramos que ir a buscar no solo el rollover, el cual ya lo tenemos cerrado pese a que gran parte de la profesión que vive de inyectarle miedo a la gente porque tienen que entender que mandaron muchos clientes a la quiebra con sus errores, entonces tienen que estar todo el día…, quieren identificar quiénes son los economistas que mandaron quiebras, a la quiebra a muchas empresas, son los que todo el tiempo están pidiendo que salte el dólar.
Tienen un problema con sus clientes. Es más, muchos de ustedes los deben tener y muchos de ustedes ya le dieron de baja el abono, motivo por el cual también están más enojados.
Hubiéramos tenido que ir a buscar 35.000 millones de dólares por el déficit flujo, los 25.000 del financiamiento más otras cuestiones, ustedes se dan cuenta que en casi 3 años dimos vuelta 100.000 millones de dólares en el mercado de cambios. ¿Cómo creen que hubiera reaccionado Argentina frente a esta situación que está pasando ahora? Hubiéramos volado por los aires. Y, de vuelta, discutimos que no, íbamos a creer tres, íbamos a crecer dos. Estamos discutiendo la desaceleración del crecimiento. Estamos... Bueno, entonces, no, la inflación al final no terminó siendo 20. Bueno, OK, pero, frente a lo que era nuestra historia, la mejora es infinita.
Pero no solo eso, sino que fíjense que una desregulación generó lo que generó en el sector de Oil and Gas. O sea, en el sector energético. Fíjense, haber cambiado la Ley de Glaciares significó todo lo que está ocurriendo en minería. Entonces, imagínense, 18.000 desregulaciones; es decir, le está cambiando la vida a un montón de argentinos. Por eso también lo tienen en la expresión de lo que es el mercado informal.
Lo que es el mercado de trabajo informal, que de hecho los salarios reales en el mercado informal, que es la mitad del mercado de trabajo, han crecido 60% en términos reales. Ah, no, pero como eso me hace que los salarios reales me queden en terreno positivo, ¿qué hacen? Lo sacan, ¿no? ¿Vieron a ese economista que dice «No, bueno, pero Argentina si le sacan el petróleo, el gas, el campo, la economía del conocimiento y la minería, no crece»? Y, claro, si yo le saco a Messi, a Di María y al ‘Dibu’ digo no ganábamos en el mundial del ‘22.
Así es que cambiar la decadencia del status quo no es fácil, pero como decía Picasso: para lo fácil están los otros, nosotros nos dedicamos a los imposibles. Por lo tanto, no vamos a bajar los brazos en esta pelea por hacer grande a la Argentina nuevamente. Que Dios los bendiga a todos, que las fuerzas del cielo los acompañen y viva la libertad, carajo. ¡Viva la libertad, carajo! Muchísimas gracias a todos.