Quién domina la conversación
- Gobierno
- 30%
- Izquierda / oposición
- 45%
- La calle
- 25%
Empezá gratis con El Resumen Esencial o pasate a Premium para recibir el análisis completo.
Empezá gratis con El Resumen Esencial o pasate a Premium para recibir el análisis completo.
Empezá gratis con El Resumen Esencial o pasate a Premium para recibir el análisis completo.
Clarín6 min de lectura

Estimación de IA · confianza 80%
La Cuestión de las Islas Malvinas tal como se conoce diplomáticamente al reclamo de soberanía venía operando como un salvavidas para el Gobierno. Cada vez que el presidente Javier Milei recurría a esa reivindicación su figura ganaba puntos en el debate en las redes sociales y lograba cambiar por momentos el eje de una discusión focalizada en la difícil situación económica de millones de argentinos. En el último tiempo aparecieron espinas algunas públicas y otras subrepticias que entorpecen esa estrategia.
El reclamo de Estados Unidos oficializado en Buenos Aires por el segundo de Marco Rubio en el Departamento de Estado Christopher Landau para que la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional -“Ley Malvinas”- no afecte a las empresas norteamericanas obliga a la Casa Rosada a buscar de qué manera articular ese pedido que viniendo de la administración Trump es un mandamiento.Al parecer lo menos costoso políticamente sería que el proyecto se diluya. Queda apenas un mes de actividad oficial en el Congreso salvo que el Ejecutivo llame a extraordinarias para tratar este asunto en particular.
Y el año próximo todo estará supeditado a la campaña electoral con un parlamento inactivo. La otra opción es modificarlo. Quedaría expuesto que es consecuencia del planteo del Departamento de Estado. No hay que descartarlo la lógica libertaria a veces funciona con otros parámetros.En el marco de esa estrategia el oficialismo ha optado por aceptar las modificaciones propuestas por los aliados sobre todo en la creación del Consejo de Seguridad ideado a imagen y semejanza del organismo de Estados Unidos.
Eran innumerables los cuestionamientos por su poder de policía. ¿Será a cambio de introducir cambios limitando las sanciones como pide Washington?En ese entramado el Gobierno cambió parte de la letra y decidió incorporar al Ministerio de Seguridad de Alejandra Monteoliva al Consejo. La funcionaria está alineada con Karina Milei. Pero había una superposición de roles entre las Fuerzas Armadas y las de Seguridad como Policía Federal Prefectura y Gendarmería.
La redefinición de roles no ocurrió en total armonía.Hubo roces entre el ministro de Defensa Carlos Presti y su vice el secretario de Estrategia y Asuntos Militares Jorge Puebla. Presti habría recibido el llamado de la secretaria de Legal y Técnica María Irarzábal simplemente para que describa en un informe el papel de las FF.AA en la nueva ley. Pero ante las demoras y elusiones desde la Casa Rosada le pidieron el informe a su segundo Puebla quien lo remitió sin tardanza.
Cuando Presti se enteró se produjo un cruce con su vice que pese a los agoreros de una posible renuncia del titular de Defensa que arrastra otros problemas como el de la polémica reestructuración de la obra social IOSFA no habría pasado a mayores.Trato preferencial con ChileEn lo que respecta a la estrategia del Gobierno sobre Malvinas parece haber un doble estándar. Así como la réplica con Londres es permanente para mantener vivo el debate no ocurre lo mismo con otros gobiernos de la región como es el caso de Chile tal vez porque Milei privilegia la sintonía ideológica con José Antonio Kast y el alineamiento de ese grupo de mandatarios de derecha con Trump.
Pulso Real en X
Datos recopilados de conversaciones públicas y estimados por IA. Fuente: contexto de la nota (sin datos utilizables de X).
Extracto. El contenido pertenece a Clarín.