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El plan original para aliviar el bolsillo de la clase media y los sectores populares entró en el freezer de la Casa Rosada. Condicionado por una inflación que no perfora su piso, un riesgo país que frena el regreso al crédito internacional a tasas bajas y una actividad que no repunta, el Gobierno decidió postergar las medidas para recomponer el consumo hasta marzo. La estrategia que rediseñaron en el Ministerio de Economía busca ganar tiempo a la espera de que mejores datos macroeconómicos permitan inyectar pesos en la calle sin comprometer el equilibrio fiscal sobre el que se apoya el discurso oficial.
“El Banco Central bajará encajes en marzo del año próximo. La gente necesita plata en el bolsillo porque la angustia social puede crecer y la crisis en el consumo va a ser insostenible”, sostuvo en estricto off the record uno de los referentes del establishment que mantiene asiduo trato con el presidente Javier Milei. Ante la pregunta de PERFIL sobre la posibilidad de que llegue con tiempo para cambiar el humor social y lograr la reelección, el mismo empresario sostuvo que “en el Ministerio de Economía creen que un alivio que empiece en marzo le da margen a la política electoral para ganar en octubre”.
El BCRA desestimó la volatilidad electoral y planteó que los ahorristas ya están "altamente dolarizados"
Sin embargo, aclaró que la eliminación de las elecciones primarias es clave para “evitar que la gente llegue a las urnas sin plata en los bolsillos, porque si bien se puede relajar la política monetaria y dejar correr un poco la inflación, para que el círculo se complete va a llevar bastante tiempo”. Lo que no está garantizado es que, después del verano, Milei acepte los retoques en el plan libertario que pensaba relajar en noviembre, pero que rectificó antes de que Luis Caputo los pusiera en práctica.
La pulseada interna, el IPOM y el riesgo del crédito
La demora en las medidas deja a la vista la discusión interna en el Gobierno entre las urgencias electorales y la ortodoxia presidencial. El equipo económico intenta convencer a Milei de que es imposible llegar a la "inflación cero" en el corto plazo y de que hace falta dar respuestas a la caída de la actividad sin que eso se lea como un retroceso. De hecho, el propio Informe de Política Monetaria (IPOM) del Banco Central advirtió que hacia fin de año "la estacionalidad desfavorable del precio de la carne vacuna y la aceleración de ciertos ítems regulados podrían generar presiones transitoriamente alcistas sobre la inflación", impulsadas además por el aumento de las naftas y "el incremento de la tarifa promedio nacional de gas por red en octubre y noviembre, como resultado de la reducción de subsidios por Zona Fría".
Extracto. El contenido pertenece a Perfil.
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