Quién domina la conversación
- Gobierno
- 45%
- Izquierda / oposición
- 30%
- La calle
- 25%
Empezá gratis con El Resumen Esencial o pasate a Premium para recibir el análisis completo.
Página/126 min de lectura

Estimación de IA · confianza 85%
La renuncia de Daniel González al puesto de virtual viceministro de Economía no es un hecho menor en el contexto político actual. Es la persona que Luis Caputo puso por sobre el secretario de Energía en agosto de 2024, como su hombre de confianza en un área clave de la gestión. Por su trascendencia política pero, además, por ser el área por donde iban a pasar los principales negocios en esta etapa.
Dentro de su esquema de poder, para Caputo el ex director financiero de YPF era su principal cuadro político y en ese rol llegó a ocupar un cargo creado especialmente para él.
Desde el inicio de la gestión mileista, la relación entre el ministro Caputo y su primer secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, nunca fue buena. El manejo de las cuestiones técnicas (regulaciones) y tarifarias por parte de este último nunca fueron totalmente del agrado del ministro. O quizás habría que decir, sin riesgo a equivocarse, que a Caputo no le agradaba que un funcionario que no era de su círculo de confianza manejara no sólo un área vital de la economía sino, además, la relación con los más fuertes e influyentes empresarios de la etapa: los popes del negocio energético.
El nombramiento de González y la creación del cargo de “secretario coordinador de Energía y Minería, el 28 de agosto de 2024, por encima de los dos secretarios de dichas áreas, empezó a ordenar el tablero en más de un sentido. No sólo Caputo asumía que asumía el control absoluto en dos áreas clave de la estrategia económica del modelo exportador concentrado. Sino que, además, daba una señal tranquilizadora a los grandes actores del sector, fundamentalmente del negocio petrolero y eléctrico.
s pudieran derivar No es que los grupos económicos al frente de las empresas energéticas estuvieran en desacuerdo con Rodríquez Chirillo o con Luis Caputo, ambos bastante “afines” a los intereses privados. Lo que preocupaba era el “desencuentro” entre ambos y que esas disputas pudieran derivar en desprolijidades, como ya se estaba viendo. Definido quién iba a estar a la cabeza del sector, en la persona de otro funcionario conocido y “afín” a sus intereses, el grupo de los poderosos del sector convalidó la operación política.
La renuncia de Rodriqugez Chirillo apenas seis semanas después fue apenas un trámite ya previsto, aunque más interesante es repasar cómo se eligió su sucesor, o sucesora en este caso.
Extracto. El contenido pertenece a Página/12.
Pulso Real en X
Datos recopilados de conversaciones públicas y estimados por IA. Fuente: contexto de la nota (sin datos utilizables de X).

Política · Página/12


Empezá gratis con El Resumen Esencial o pasate a Premium para recibir el análisis completo.