Javier Milei @JMilei
Retweet🇦🇷🇪🇸l Martín de Azpilcueta advirtió además como el exceso de oferta de una moneda podía erosionar su poder adquisitivo. Fueron pioneros en poner la justicia en el centro de las decisiones económicas y por eso el liberalismo económico tiene una enorme deuda intelectual con España. Siglos después, esa defensa de la persona volvió a irse en la voz de Salvador de Madariaga, quien afirmó, en versión adaptada los tiempos de hoy, la libertad es el plan del espíritu y advirtió que el socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía. Ambas doctrinas, concentran en manos de una minoría el control de las decisiones individuales y hacen de la dependencia económica un instrumento de dominación política. La máxima fascista, todo en el Estado, nada fuera el Estado, nada contra el Estado describe a los Estados socialistas. Y estas equivalencias entre socialistas y fascistas, no es casual, comparten el odio por el libre mercado, adoran la intervención del Estado, nacionalizan empresas, regulan la economía controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento.
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